Estrategia que conecta
Un diagnóstico y plan estratégico de comunicaciones internas convirtió los canales de una empresa financiera en un sistema alineado con la estrategia, capaz de acercar a las personas a los objetivos del negocio.
Convertir la comunicación interna en vehículo de estrategia
Una empresa del sector financiero, responsable del rol emisor de las tarjetas de crédito del país, nos pidió realizar un diagnóstico de sus comunicaciones internas para construir, sobre esa base, un plan estratégico que estuviera al servicio del negocio.
El encargo tenía objetivos claros y exigentes: comunicar, formar y motivar para evidenciar el valor de los trabajadores dentro de la organización; fortalecer la relación de las personas con los objetivos de la empresa; reforzar las acciones derivadas de su planificación estratégica; y generar adhesión entre la marca empresa y el trabajador, desde una lógica de marketing relacional.
El desafío de fondo era transformar la comunicación interna en un verdadero vehículo de la estrategia, capaz de integrar a públicos diversos y reducir el peso de los canales informales.
Diagnosticar antes de proponer
Antes de proponer, diagnosticamos. Analizamos los canales internos, en forma y contenido, de los tres lugares donde se distribuían los trabajadores según su gestión, para entender cómo circulaba realmente la información en cada realidad.
En paralelo, entrevistamos a los líderes de la empresa, la primera línea, para conocer sus expectativas, sus mensajes prioritarios y las brechas percibidas en la comunicación. Con ese análisis cualitativo y de canales, construimos un plan de comunicación interna alineado con los lineamientos estratégicos de la organización.
Un sistema alineado con el negocio
Implementamos el plan de comunicación sobre la base de los lineamientos estratégicos, convirtiéndolo en un vehículo concreto del plan de la empresa y en un aporte a su crecimiento y sostenibilidad.
El plan permitió desarrollar una comunicación integradora, informativa y dinámica, reduciendo el peso de los canales informales. También potenció medios internos en forma y contenido: comunicados digitales, diarios murales, pantallas, intranet y revista.
Además, fortaleció el sentido de pertenencia al difundir logros y beneficios de la empresa, reconocer buenas prácticas y visibilizar resultados obtenidos. La brecha entre públicos disminuyó mediante un trabajo con líderes de distintos niveles, para que asumieran la responsabilidad de comunicar a sus equipos la información entregada en la Reunión de Comunicaciones.
De este modo, la comunicación interna dejó de ser un conjunto de canales dispersos para transformarse en un sistema alineado con la estrategia, que acercó a las personas a los objetivos del negocio y fortaleció el vínculo entre la marca y quienes la hacen posible cada día.